Mi primer contacto con el Reiki fue hace casi ocho años, llegó a mí de forma inesperada, como pasan la mayoría de las grandes cosas en la vida. Siempre he tenido tendencia a medios espirituales, esos "algo" que te permiten ver  y entender la vida desde otro prisma que no sea materialista y terrenal, esos que alimentan el alma, que te acercan a tu verdadera esencia, que te muestran "otra felicidad", que te descubren la paz interior, o como lo llaman la gente que me conoce "mis mundos rosas".
Pero como la dualidad nos acompaña toda la vida ( pena / alegría, espiritual / terrenal,... ), y aunque sería muy bonito poderos contar que encontré un camino hacia la paz interior y el amor y lo seguí sin más, he de decir que también he recorrido la otra cara de la moneda apartándome de esos "mundos rosas", aunque la vida se ha encargado de ponérmelos en el camino una y otra vez, hasta que por fin, después de ver las dos caras de la moneda, pude elegir en plena libertad.
En el año 2003 conocí a Anna , mi maestra Reiki, de casualidad, conectamos y me habló de Reiki, sin darme cuenta me convertí en su paciente. Recuerdo la primera vez, aún albergaba ciertas cuestiones al tumbarme en su camilla, pero al levantarme de ella lo hice enamorada de aquella experiencia, la paz que sentí, la calma, el amor, fue una experiencia muy intensa para mí, a medida que avanzaban las sesiones sentí que necesitaba profundizar más en el Reiki, y así lo hice.
Hace tiempo, sentí la necesidad de compartir Reiki y hacer uso de él, y aquí estoy con ganas de compartir la experiencia con vosotros, ser bienvenidos.


Miriam Martínez García
Terapeuta Reiki - Sistema Usui Shiki Ryoho